15 de julio de 2026
- ¿Sacas a colación a la Virgen en algunas de tus conversaciones? - ¿Crees que hablar de la Virgen es cosa más bien de mujeres? En cierta ocasión, un hombre gravemente enfermo se desplomó en la calle. Lo llevaron a un hospital y llamaron a un sacerdote para que lo confesara. Pero el pobre hombre hacía ya tiempo que había perdido la fe de su juventud, y por mucho que el sacerdote insistió en hablar con él, rechazaba con dureza las palabras del sacerdote. Hasta que éste, agotados ya todos los recursos, empezó a hablar de la madre del enfermo, que es María, entonces se ablandó el corazón empedernido y resurgió la fe sepultada de la niñez. ¡Cuántos hombres hoy que han perdido la fe por completo, pero que, al hablarles de la Virgen María, o de la advocación de la Virgen de su ciudad o pueblo vuelvan a la fe! Miremos a Cristo en el Evangelio y en las persona y digámosle: «¡Bienaventurado el vientre que te llevó!» Y escucharemos la respuesta del miso Jesús: «¡Bienaventurados más ...