21 de marzo de 2026 Sábado IV Semana de Cuaresma
"¿Por qué no lo trajeron?". Ellos respondieron: "Nadie habló jamás como este hombre”.” ¿Nicodemo, les dijo: "¿Acaso nuestra Ley permite juzgar a un hombre sin escucharlo antes para saber lo que hizo?". Juan 7,40-53. Su fisonomía moral está dicha en dos palabras: será santo (Lc 1,35). Brillan en Él todas las virtudes: la paciencia, la caridad, la obediencia, la humildad, la fortaleza, la templanza, la justicia. Su espíritu de abnegación y sacrificio da luz a todas las virtudes: castidad, pobreza, obediencia. Inocente sin pecado, con autoridad en su enseñanza: Ningún hombre obró como Él, ningún hombre habló como Él, ningún hombre amó como Él, ningún hombre sufrió como Él (Miguel Ángel Fuentes). Es como si Jesús nos dijera: “en vosotros mismos es donde me veréis, como ve un hombre su propio rostro en un espejo” (San Cipriano). «Siempre despiertos —como afirmaba Pascal— apoyándole en su agonía, hasta el final de los tiempos». Un sacrificio agradable a Dios es el d...