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14 de mayo de 2026

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  El poder de un abrazo. Un abrazo es la distancia más corta entre la felicidad y la infelicidad. Un abrazo rompe el miedo y la soledad. Un abrazo son millones de palabras, calladas. Un abrazo no entiende de sexos. Un abrazo es la mejor terapia.  Un abrazo nos une a la Naturaleza. Un abrazo es signo de amistad. Un abrazo es un encuentro o una despedida. Un abrazo es una música compartida en silencio. Un abrazo transporta a otra realidad. Un abrazo reconforta. Un abrazo es esperanza. Un abrazo es todo el valor de una vida resumido en un gesto. Un abrazo es la excusa para cerrar los ojos y abrir el corazón. Un abrazo relaja. Un abrazo rompe distancias. Un abrazo ayuda a crecer. Un abrazo ilumina cualquier atardecer. Un abrazo seca lágrimas de tristeza. Un abrazo desarma. ¡Pero hay aquel abrazo que los une todos porque es solo amor, de verdad! ¡Es aquel abrazo que libera tu Alma, compartiéndola y nos hace volar! Julián Escobar. | Lecturas del Día (+ Leer ). | Evangelio y Meditaci...

13 de mayo de 2026

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    Hallarle en nuestras ocupaciones. No sé cómo decirlo, pero siento que estamos donde Dios quiere que estemos; que nací para estar donde ahora estoy, que vine al mundo para hacer lo que hago. De no ser así, Dios me hubiera hecho diferente, más grande o más pequeño. El Dios que sabe todo lo que existe es que me quiere aquí donde me ha puesto. A veces se me ocurre, al ver lo que hago, que podría haber hecho algo más grande. Pero, si reflexiono, me convenzo de que me ha puesto Dios donde él quería. Y cumplo mi tarea, convencido de cumplir lo que Dios me ha encomendado. Ahora sé que cumplir estas tareas es la razón por la que yo he nacido.  Somos colaboradores de Dios. 1 Corintios 3, 9 ¿Hasta qué punto te convences de estar donde Dios quiere y de hacer lo que Dios quiere? ¿Crees que Dios está presente en tus quehaceres? Pero podría añadir con mayor satisfacción: «He descubierto mucho más de lo que he inventado. Este ha sido para mí un inesperado encuentro con Dios». Si, en ...

12 de mayo de 2026

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    Saborear a Dios.  Estaban dos amigos tomando unas tazas de té en una cafetería, cuando uno de ellos tomó un sorbo, chasqueó sus labios y exclamó: —Amigo, la vida es como una taza de té! El otro le miró en silencio. Después dirigió la vista a su propia taza, y djjo: —¿Por qué? ¿Por qué dices que la vida es como una taza de té? —¿Cómo podría saberlo? -replicó-. ¡No soy un filósofo! ¡Qué inapreciable es tu lealtad, oh Dios!... Nos das a beber del torrente de tus delicias; porque en ti está la fuente viva y a tu luz vemos la luz. Salmo 36, 7-9 Las «cosas ordinarias» de la vida, ¿te recuerdan su presencia? Precisa las cosas y las personas que te ayudan a ponerte fácilmente en contacto con Dios. Vino a mí y me tomó de la mano para llevarme ante un rosal.  No me dijo qué quería, pero me dio una rosa. No le pedí que me revelara su misterio. Me bastó con el aroma celestial de la rosa, y con poder ver Su propio rostro. Ralph Hodgson Julián Escobar. | Lecturas del Día (+ Le...

11 de mayo de 2026

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    Hallarle en su Palabra. El novelista ruso, Fedor Dostoievski, era joven cuando Rusia condenaba a la gente a las prisiones de Siberia. Resultó estar implicado en un complot contra el gobierno, por lo que fue arrestado y llevado ante el pelotón de fusilamiento. Sin embargo, en el último momento, el zar le perdonó la vida y lo condenó a cuatro años de prisión en Siberia. Ante la puerta de la prisión se encontró con las esposas de los deportados, una de las cuales puso en sus manos un libro y le susurró que lo leyera cuidadosamente. Al entrar en su celda, descubrió que era una Biblia. Hojeó sus páginas y, entre ellas, descubrió un billete de 25 rublos. Esto le procuraría algún alivio. Pero Dostoievski descubrió más que dinero. Al ser la Biblia el único libro que tenía, descubrió a Dios. Todos los libros que después escribió están llenos de la Buena Nueva. La palabra que sale de mi boca no regresa a mí vacía. Isaías 55, 11 ¿Hay algunas citas que te hayan inspirado especialmente...

10 de mayo de 2026

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    Hallarle dentro de nosotros.  «Tomé la lámpara y, dejando la zona de mis ocupaciones y mis relaciones diarias, donde todo parece estar claro, me introduje en lo más profundo de mí, en ese abismo del que siento que emana todo mi poder de actuar. Pero, según me alejaba, más y más, de las certezas convencionales que iluminan superficialmente la vida social, me daba cuenta de que iba perdiendo contacto conmigo mismo. A cada paso que bajaba, se revelaba dentro de mí una persona nueva de cuyo nombre no estaba seguro y que ya no me obedecía. Y, cuando tuve que detener mi exploración porque el camino desaparecía bajo mis pasos, encontré a mis pies un abismo sin fondo del que fluía —sin saber dónde manaba— la corriente a la que me atrevo a llamar: mi vida» Teilhard de Chardin. He venido para que tengáis vida; y la tengáis en abundancia. Juan 10, 10 Enfoca, en tu corazón —el centro de tu ser—, el «tesoro» de tu amor. Es el mayor don que Dios te ha hecho. Pon tu mano sobre tu co...

9 de mayo de 2026

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    Hallar a Dios en todo.  Hemos de convencernos de que un ser creador, nos guste o no, habita dentro de nosotros, y que tenemos que dejarle hacer; de lo contrario, no tendremos paz. Mary Richards  El Espíritu Creador sigue siempre vivo y activo en nosotros: aliviando, edificando, enriqueciendo. El Espíritu puede cambiar los corazones pétreos más duros y transformarlos en corazones de carne. El Espíritu puede "reparar" los corazones destrozados. El Espíritu puede reunir los corazones en una fructífera unidad. Entre hombre y hombre hay un abismo infinito que sólo Dios puede llenar (Tagore). Nuestro cometido de co-creadores es construir la creación, nosotros incluidos. Hemos de colaborar a establecer la paz, la justicia y la libertad, de forma que Dios pueda reinar, como soberano, en todos los corazones. El místico, no sólo experimenta la majestad divina dentro de sí, sino que se halla él mismo inmerso en la presencia divina que le rodea por fuera. Se siente como una ...

8 de mayo de 2026

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    Pagarle a Dios nuestra deuda. Un profesor, ya próximo a su jubilación, quiso comenzar el día lo mismo que lo había venido haciendo desde tiempo inmemorial. Se levantó temprano, acudió a la ventana, aspiró una bocanada de puro aire fresco, admiró el paisaje que brillaba a la luz del sol naciente, y exclamó: «Bien; Dios ya ha realizado su parte; ahora me toca a mí». Dicho esto, se halló dispuesto a enfrentarse alegremente a todas las aventuras que le pudiera traer el nuevo día, confiando que Dios seguiría estando con él, en todo momento y en todas las cosas. De él, por él, para él existe todo. A él la gloria por los siglos. Amén. Romanos 11, 36 Acostúmbrate, poco a poco, a orar durante todas tus ocupaciones diarias. Habla, muévete, trabaja en paz, como si estuvieras en oración. Hazlo todo sin afanes, dejándote mover por la gracia. En cuanto adviertas que te turba tu natural impetuosidad, retírate despacio a tu interior, donde está el Reino de Dios. Escucha los impulsos de la...