9 de abril de 2026
El aliento de la paz. «Un hombre se hallaba lamentando la muerte de su hermano menor. Habría preferido que hubiera sido su vida, y no la de su hermano... Él ya sabía hasta dónde llegaban sus posibilidades, ya había comprobado sus talentos... pero, ¿su hermano? Aún no tenía 24 años. «El hermano mayor cayó en una depresión y empezó a padecer insomnios. Una noche... en la cocina... Se sentía vacío y deprimido, y se dijo: "Tal vez me ayude una taza de café". Fue a prepararla. Mientras lo hacía, sintió una presencia en la habitación. Miró hacia arriba, buscando la razón de aquella presencia. En aquel momento, sintió que su hermano estaba allí. Que su hermano le hablaba: "Todo está bien, Frank. Todo está bien, perfecto". «¿Qué fue lo que ocurrió? ¡Nadie lo sabe! Pero, desde ese momento se acabó la depresión. Se le quitó un gran peso de su espíritu, como si hubieran corrido la piedra de la entrada de la muerte, dejando que entraran los rayos del sol (William Breault, S.J...