15 de abril de 2026
El fundamento de nuestra fe.
“Al tercer día” es una de las últimas novelas publicadas por Piers Paul. Es la historia de un arqueólogo judío, Michal Dagan, que descubre, en Jerusalén, el esqueleto de un hombre del siglo I. El arqueólogo invita a su colega, el sacerdote católico P. John Lambert, a examinar el hallazgo y comprueba lo que sospechaba: que el cuerpo es el de Cristo. Pero, antes de que se hicieran públicas sus sospechas, encuentran al P. Lambert ahorcado en Londres, en el monasterio de la orden Simonita a la que pertenecía. ¿Se suicidó porque el descubrimiento había derribado su fe? La novela continúa para indagar este extremo...
Un tema parecido se utiliza en el film “El mundo en tinieblas”, en el que un arqueólogo declara que, en la tumba de Cristo, ha hallado una momia del siglo l que responde exactamente a la descripción de Jesús. Los medios de comunicación difunden grandes titulares por el mundo entero, afirmando que la resurrección de Jesús fue un engaño. A resultas de lo cual, el mundo cristiano se sumerge en las tinieblas: se destruyen crucifijos, se derriban iglesias y los cristianos abandonan su fe. En su lecho de muerte, el arqueólogo confiesa que todo fue una broma, y que la momia era falsa.
Si Cristo no ha resucitado, es varia nuestra fe. 1 Corintios 15, 14
¿Cuáles crees que serían las consecuencias, si no hubiera tenido lugar la Resurrección de Jesús?
¿Qué habrías respondido si te hubieran dicho que las denominadas fuentes «autorizadas» afirmaban que la Resurrección era un engaño?
Entre nosotros, la cuestión no está
tanto en si tenemos o no tenemos fe;
la cuestión verdadera es:
¿En qué o en quién ponemos nuestra fe? Anónimo

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