7 de febrero de 2019


Preguntas lo justo 
Un hombre fue acusado de haber arrancado de un mordisco la oreja de otro. El abogado preguntó a la testigo:
- ¿Vió usted a mi cliente morder la oreja de la víctima?
- No, no lo ví.
En lugar de no hacer más preguntas, el abogado continuó triunfante:
- ¿Cómo testifica entonces que mi cliente arrancó de un mordisco la oreja de la víctima?
- ¡Porque le vi escupirla!
Una pregunta de más puede destrozar un buen argumento.
- ¿Pregunta sin preveer las respuestas que pueden dañarte?
- ¿Te crees gracioso cuando preguntas indiscreciones?
Julián Escobar.


| Lecturas del Día (+Leer). | Evangelio y Meditación (+Leer) |
| Santo del día (+Leer) | Laudes (+Leer) | Vísperas (+Leer) |

Comentarios

Entradas populares de este blog

La realidad, la vida como desafío

22 de junio de 2018

Para curar y salvar