25 de marzo de 2021

Cuando vemos una casa bien cerrada o custodiada, inmediatamente pensamos, ¡por dentro debe ser bonita y debe guardar cosas de valía! Por el contrario, si está siempre abierta y descuidada, imaginamos que allí no vive nadie o es guarida de drogadictos o mendigos. Pues algo parecido nos sucede con las personas. Una persona alegre, simpática, limpia en palabras y obras, es una persona que guarda tesoros. Cuantas veces decimos: “Si así es por fuera, ¿cómo será por dentro?”.

- ¿Es usted una casa abandonada?

- ¿Es su mente y su corazón refugio de pensamientos podridos?  

Julián Escobar.


| Lecturas del Día (+Leer). | Evangelio y Meditación (+Leer) |
| Santo del día (+Leer) | Laudes (+Leer) | Vísperas (+Leer) |

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sagrada Familia. Homilía.

Cuaresma

26 de Octubre de 2018. Viernes Portador de Jesús.